Este es un espacio donde, de tanto en tanto, artistas aficionados abordamos un tema distinto, cada uno desde un enfoque y formato diferente, como pueden ser la fotografía, la poesía, la prosa, el dibujo, la animación, el collage o lo que venga...
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5.7.10

Feriantes Invitados # 1 CUERPOS


"Ensamble(s), cuerpos permeables y afecto(s)"

Rafael Wainer
antropólogo


rafagua@gmail.com


30.6.10

Cuerpos en collages [pu]

Cuerpos en varieté [nadia beatriz]

9 x 19,5 cm Acrílico sobre papel
"Cuerpo"


"Antonia"

Cuerpos en cuentos [javi]

Cama para 1000

En el mismísimo momento que comenzaba el banquete de lujuria hacían su ingreso los invitados. Ellos amándose como si se acabara el mundo, mientras por la puerta del cuarto entraban un grupo bastante particular de personitas. Eran personas normales, de carne y hueso, pero con una estatura aproximada de treinta centímetros. Se iban repartiendo por la habitación o se subían a la cama ayudándose unas a otras. Para ellos era algo normal. Pertenecían al pasado y/o al presente de ambos. La concurrencia era de lo mas variada. Antiguos amantes, prostitutas del Parque Rodó, caferatas del Once, el primer hombre de ella, la prima con la que el había debutado, Sandro, la Coca Sarli, compañeritos de la colonia de vacaciones, profesores de la facultad, Alfredo Zitarrosa, amigos del primario, operarios de la fabrica, ex presidentes, actrices famosas y no tanto, jugadores puntanos de hockey sobre patines, escritores, artesanos, empleados del correo, inspectores municipales, cuñados, nadadoras olímpicas y muchos/as mas. Las conversaciones entre ellos eran de lo mas variadas. Elogios al culo de ella, aplausos por alguna posición amatoria rebuscada, abucheos cuando la cosa terminaba rápido y sobre todo insultos y reproches de parte de antiguas parejas heridas en sus sentimientos. Así era esta cama, igual a todas. Una cama para 1000.

Cuerpos en poemas [alejo]

fotovida

antes no sé,

habré flotado inocente y plácido
en aquella tibia laguna pero ahora
mirame, mirame

fijate en mis manos ínfimas

mis reflejos arcaicos,
mi sonrisa dibujada del tercer mes,

escuchá cómo las señoras de la cuadra

exclaman y exageran,

con esas uñas esculpidas me intentan acariciar,

me hablan como a un retardado,

ay, qué lindo bububú y luego llega alguien

que me enseña a caminar, parezco

un equilibrista principiante y asustado,

balbuceo mis primeros discursos con la certeza

de que en realidad son ustedes quienes

no me comprenden,

me amenazan mis insoportables ganas de hacer pis

en un patio atestado

de blazers azules y pantalones grises

cantando fe boasoma,

irrumpen los granos delatores sin mi permiso,

la vergüenza ante las esclavas y las misericordias,

descubro lo impoluto y las poluciones,

pronuncio esta voz nueva como parida desde una caverna

mi cuerpo súbitamente adolescente, a estrenar

mirame, mirame y mirame

aunque mejor no me mires porque
ya soy grande,
y si quiero
me desnudo frente a cada primavera,

me doblo los tobillos, me cambio el peinado

y hago pactos de saliva, de inocencia y sangre

me siento en la vereda, miro con mis ojos jóvenes

y descubro el mundo con la sensación de mi cuerpo infinito,

y así, un día oigo la noticia lejana de que mis huesos

ya alcanzaron su máxima extensión,

una mañana veo una arruga y una tarde veo una cana,

entonces, llegan las primeras huelgas de rodillas,

los sindicatos quejosos de mi falta de aire,

las ilusiones con cuatro patas y un mantel,

los viernes hasta cualquier hora se convierten

en sonrisas, mate y churros de sábado por la mañana,

miro mis manos fabricantes y pienso

en lo impensable del día en que

mis lunares salpiquen de pecas la piel de quien aún no vino,

en los espejos se reflejan las marcas de lo andado,

el collage multicolor de los moretones de la adultez,

los accesos de tos, las várices en paralelo,

el pecado de la sal, las cuotas fijas del paso del tiempo,

de a poco aprendo de la geometría de la evolución,

entonces, lo recto de aquellos ideales se vuelve curvo

como mi columna vencida, doblada, 

como un paréntesis que comienza a cerrar este párrafo,

vuelvo a deambular como un equilibrista, pero ahora jubilado

me apoyo en mi bastón, acaso mi único órgano aún erecto,

se van los últimos minutos del segundo tiempo y

llegan los primeros olvidos o quizás los segundos o los terceros

asoma la humedad como razón ortopédica

de cualquier dolor de tobillo o de muñeca,

abundan los jarabes, las pócimas y las cremas,

alguien dibuja dos zanjas debajo de mi nariz,

hendiduras profundas, como profunda la tristeza

de quizás ser el último de la promoción del 96,

mi cuerpo, este remito de mi vida vivida,

las ganas de despedirme y mi falta de aliento.



contorno

el contorno
de las cosas es
el contorno de ser
adentro y ser afuera

tiene mucho de verdad
pero el contorno de los cuerpos
quizás no sea nada en sí
apenas

el instante
donde cada uno deja de ser
lo que es
para convetirse en otra materia



los cuerpos de las razas

con la piel como manteles
amarillos, blancos y negros
ahí van, los cuerpos de las razas
adornando con sus colores

las mesas de lo distinto
donde otros comensales
negros, amarillos y blancos
gustarán los mil sabores del mundo,

manjares multicolores
preparados por otras manos,
al fin tan
humanas, humanas y humanas



parparedos

parpadeo

de a ratos
porque mis ojos
al fin de cuentas
son

ojos
que buscan otros
ojos

parpadeo también
como método
biológico para administrar
la luz de la madrugada
que lenta y decidida
va llegando a mis

ojos
que calzan en otros
ojos

pero no encuentran
miradas apenas algo de viento
que trae polvo real o polvo ficticio
no sé, pero sí

ojos
que inventan otros
ojos

a no ser
que justo esos ojos
se hagan visibles
en el microscópico y fugaz instante
cuando cierro los míos
al parpadear

Cuerpos en fotos [lu]

















el cuerpo se marea
entre tanta vida, de tanto mar




cuerpos en fotos [mariano]

en movimiento

dos en uno


cuerpos